AUTOR  

Posted by MUTIS

Ayer jueves le pregunté a mi autor cómo era yo. Me contestó sin dudar, pero con desdén, que tenía el pelo moreno y corto, los ojos marrones oscuros, que medía aproximadamente un metro ochenta y cinco y pesaba no más de setenta y siete kilos. Quedé satisfecho a pesar de la austeridad de la descripción. Horas más tarde le pregunté dónde estaba. Él me dijo que en ese preciso instante me encontraba en una habitación, sentado en una silla frente al ordenador. Al poco tiempo quise que describiese mi personalidad y me contó que era inteligente y curioso; cariñoso, pero introvertido; vago y algo mezquino, con la ineluctable manía de usar la mentira como defensa ante mi inseguridad. Lejos de desalentarme, esta explicación logró situarme de algún modo en el mundo.
Antes de dormir y caer en un sueño profundo y disuasorio, advertí que aún debía de hacerle una última pregunta, acaso la más importante: quién era yo.
Llevo todo el día sin conciliar el sueño, enervado por la respuesta. Me contestó que era él y no sé si creerlo.

INSTRUCCIONES DE USO  

Posted by MUTIS in

-INTENCIONES-

"Lo bueno, si es breve; dos veces bueno". Así me lo contaron. Borges defendía el relato frente a la novela. Sugirió que la novela se veía en la necesidad de amontonar toneladas de trigo para producir un kilo de harina; que el relato era la forma perfecta que tenía la literatura para transmitir su idea; que Kafka, Chesterton, Poe, Oscar Wilde...poseían la misma eficacia que los Dovstoievski, Tolstoi o Joyce... Yo también vindico lo breve, pero no en relación a su eficacia, sino al tiempo y a su utilidad.
Los infinitesimales pretenden un cosmos y abrazan la contradicción. Son un abanico de lo posible y no un juicio de lo absoluto.


-USOS-

  • Los infinitesimales se pueden leer a cualquier hora, pero es aconsejable su lectura antes de tareas onerosas, en horas de descanso y, sobre todo, en los "tiempos muertos": trayectos de autobus, metro...(se recomienda no leerlos mientras se conduce)
  • Utilicense como fármacos morales, pero no devore más de tres textos diarios.
  • Alivian el aburrimiento, la tozudez y la convicción.
  • El abuso puede causar ansiedad, depresión y sensacion de inanidad.